FUNDACIÓN UNAM CAPÍTULO QUERÉTARO

Año 2. Número 3. 28  de diciembre de 2009

Editora Mina Ramírez Montes 

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Fundación UNAM Capítulo Querétaro

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SE CONCEDE PERMISO A DON MARTÍN CORTÉS PARA TRASLADAR LOS RESTOS DE SU PADRE, DON HERNANDO CORTÉS, A MÉXICO 
 

SANTIPONCE (SEVILLA), 15 DE MARZO DE 1562.

Hoy, los huesos de Hernán Cortés, capitán general de la Nueva España y del Mar del Sur, que se encontraban en el monasterio de San Isidoro del Campo de esta localidad, fueron entregados, por petición de su hijo don Martín Cortés, a Francisco de Calatayud. Fernando o Hernando Cortés había fallecido en Castilleja de la Cuesta el viernes 2 de diciembre de 1547.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Testamento de Hernán Cortés
Castilleja de la Cuesta
Foto MRM, 2003

 

Al tercer día, siendo las 4 de la tarde, el escribano Andrés Alonso dio fe de haber sido sepultado en el mencionado monasterio, bajo licencia concedida por el duque de Medina Sidonia, a don Martín, albacea que fue de su padre, quien llevó el cuerpo del conquistador de Méjico y lo entregó al prior fray Pedro de Zaldívar, para que lo tuviese en depósito. La caja fue abierta ante el duque y los ilustres señores conde de Niebla, marqués de Cortés, conde de Castelar y otros caballeros, que aseguraron ser el mismo don Hernando. Fue entonces metido en un sepulcro, en medio de las gradas del altar mayor.

Placa conmemorativa.
Castilleja de la Cuesta. Foto MRM, 2003.

 

El 9 de junio de 1550 la tumba volvió a abrirse para enterrar a don Alonso Pérez de Guzmán, duque de Medina Sidonia, entonces los huesos del que fuera marqués del Valle cambiaron de lugar y pasaron “junto a la peana del altar de Santa Catalina, debajo de un arco con una reja de palo”, dentro del mismo monasterio, estando presentes el albañil Francisco de Mesa y los carpinteros Hernando Sánchez y Alonso López, vecinos de Sevilla.

 

 

 

 

Capilla votiva a Hernán Cortés.
Castilleja de la Cuesta. Foto MRM, 2003.

 

Ahora, don Martín ha dado poder a su criado Diego Ferrer y en su ausencia a Francisco López de Calatayud, vecinos de Valladolid, y a Pedro de Tapia, que lo es de Sevilla, para reclamar el cuerpo de su padre y enviarlo a la Nueva España, seguramente por considerar que allá será más honrado.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Monasterio de San Isidoro del Campo.
Santiponce (Sevilla), 1981.

 

Hoy domingo 15 de marzo de 1562, el prior entregó los huesos al mencionado Calatayud, quien pagó los derechos correspondientes, 150 escudos de oro, de los cuales el escribano Diego Pérez le otorgó el recibo correspondiente.

 

 

Mina Ramírez Montes

 

Archivo General de Indias, Patronato, Leg. 15, r. 6, 2 fs.

 

 

EL VIRREY COMISIONA AL MARQUÉS DEL VILLAR DEL ÁGUILA PARA QUE PROMUEVA LA CONSTRUCCIÓN DE UN PUENTE SOBRE EL RÍO QUERÉTARO

SANTIAGO DE QUERÉTARO, 4 DE DICIEMBRE DE 1739. Las crecidas corrientes del río que divide la ciudad de Querétaro con la “otra banda” impiden a los residentes de ambos lados tener tránsito seguro por las aguas del río. Muchas personas se han ahogado al tratar de cruzarlo.

Puente grande sobre el río Querétaro
Foto MRM. 2009

 

Es un gran acierto del virrey el promover esta obra y el encomendarla a Juan Antonio de Urrutia, marqués del Villar del Águila, pues ha concluido con éxito la superintendencia del acueducto que ha beneficiado a los habitantes de la ciudad. Desde hace dos meses gozan del agua proveniente del Ojo de Agua del Capulín en La Cañada. Los vecinos se enfermaban continuamente por el agua contaminada qxxue bebían porque hay en esta ciudad muchos obrajes de paños y bayetas, los cuales hacen uso de tintes y arrojan residuos tóxicos en las cañerías.

Detalle del puente. Foto MRM. 2009

 

Hoy, el regidor Santiago de Llera Ruvalcaba contrató a José de Estrada y Corona, alguacil mayor del Santo Oficio, para suministrar la piedra de cantería necesaria para la obra del puente, la cual había de entregar en el paraje requerido, por mediación del sargento José de Escandón, yerno de Ruvalcaba. La piedra se extraerá de la cantera del Pozo, en la cañada de Bolaños; sus medidas serán de 1 vara y tercia de largo, 1 vara de alto, y ½ vara y 1 pulgada de grueso, conforme al diseño entregado, cada piedra costará 3 pesos y algunos trozos de ¾ de largo y ½ vara en cuadro sólo 2 reales. De inmediato recibió don José de Estrada 200 pesos de anticipo y lo demás conforme se vaya necesitando para pago de operarios y transporte. Estrada hipotecó su casa para afianzar la entrega del material.

 

Mina Ramírez Montes

 

Archivo Histórico de Querétaro, 
Not. Francisco de Vitorica, fs. 361v-363.